Somos animales animados: la pronunciación de la s en español
a consonante s es de las que más variedades “dialectales” presenta en español. Utilizo comillas porque, desde mi punto de vista, existen variedades, y punto, del idioma español y no dialectos, pero en eso no se han logrado poner de acuerdo personas que saben mucho más que yo del idioma español y de lingüística en general. Pero no me voy a ir por las ramas. En este artículo veremos las variedades de la pronunciación de la s en las diferentes variedades del idioma español y las posibles diferentes pronunciaciones dentro de cada variedad del idioma. ¡Vamos!
La s es una consonante porque al pronunciarla, a diferencia de las vocales, se interpone algo que dificulta la salida del aire del aparato fonador. Es una consonante fricativa porque el aire sale del aparato fonador por una abertura estrecha, aunque esto, en algunas variantes de su pronunciación, puede cambiar. Es una consonante sorda, es decir, al pronunciarla no vibran las cuerdas vocales pero, como veremos, también puede pronunciarse como fricativa sonora. Y es una consonante, en principio, dorsoalveolar en Hispanoamérica, es decir, el dorso de la lengua se enfrenta con los alvéolos, que son las pequeñas hendiduras que tenemos en el paladar detrás de los dientes al pronunciarla, y apicoalveolar en España, es decir, la punta de la lengua se enfrenta a los alvéolos para realizar este sonido. Pero todo esto es la generalidad, ya que hay más variantes en su pronunciación.
La pronunciación "correcta".
Teóricamente en español, a diferencia por ejemplo del inglés y del francés, uno pronuncia exactamente lo que lee, o lo que ve. Es decir, uno ve una letra o un conjunto de letras que siempre suenan igual y siempre van a sonar igual. Lo mismo pasa con el idioma alemán: una de las mejores formas de aprender español o alemán, desde mi punto de vista al menos, es comenzar por la fonética, por los sonidos del idioma, porque en 40 minutos uno puede aprender cómo debe pronunciar cada palabra, algo que es motivante. Por el contrario, empezar a aprender francés o inglés intentando aprender, con unas pocas reglas, cómo pronunciar cada palabra, sería una estrategia muy mala. Teachers y enseignants, no pretendan mentirme. Ya sé cómo es. Ahora, si bien sostengo que la mejor puerta de entrada a aprender español es la fonética tenemos el problema de que el español es un idioma multicéntrico y del que hay, al menos, 8 variedades. Entonces, veamos las dos pronunciaciones que se supone que son las correctas para la letra s y, también, las otras que encontraremos en la vida real. En la calle.
Somos animales animados.
La pronunciación estándar en España, es decir, la que uno escucha normalmente en, por ejemplo, medios de comunicación, es la apicoalveolar, aunque en algunas zonas del sur de España la s se pronuncia de forma más parecida a la pronunciación de Hispanoamérica, aunque no exactamente igual. Escuchemos la pronunciación apicoalveolar.
Aunque en zonas de países como Bolivia o Colombia se puede escuchar la s apicoalveolar, en Hispanoamérica en general la pronunciación es dorsoalveolar. Escuchémosla.
Aspiración, elisión y asimilación.
Voy a repetir el mismo concepto: la fonética es una buena puerta de entrada al idioma español, porque aprendiendo unas pocas reglas es fácil saber qué sonido hay detrás de cada fonema. Es decir, en español no pasan cosas como, por ejemplo, la pronunciación de Australia en inglés: /ɒsˈtreɪliːə/. En español detrás de cada fonema, o de cada letra para simplificarlo al extremo, en general hay un solo sonido, aunque para algunos fonemas este puede variar según la variedad del idioma que se trate. Ya hemos visto, de hecho, que para el caso particular de la s existen, a grandes rasgos, dos pronunciaciones, la apicoalveolar y la dorsoalveolar. Pero sí, hay más.
La s, a final de sílaba, a final de palabra o ante consonante suele aspirarse en muchas variedades del español, lo que le da un sonido similar a la de la h del inglés en la palabra hello.
La aspiración de la s, además, puede ser completa, lo que se llama elisión:
Ante consonantes sonoras, o por ejemplo ante f, ocurre el fenómeno de asimilación, es decir, la s, por decirlo de alguna manera, se “une” a la consonante siguiente, prolongándola:
Este fenómeno puede, además, llevar a que la s se pronuncie como una consonante fricativa sonora en algunas zonas de España. No encontré ejemplos claros de audio para incluir en este artículo y no los grabé yo mismo porque, honestamente, intenté pronunciar la s de esa manera en esa posición y no pude. De todas maneras, no es una diferencia tan significativa.
Los fenómenos de aspiración y elisión de la s son muy variables. Dependen de la variante del español que se trate y, además, del registro lingüístico, es decir, del contexto en el que el hablante esté utilizando la lengua. Esto último se debe a que en ciertos contextos la aspiración o elisión pueden ser vistas como una forma desprestigiada de hablar el idioma, y porque todos los hablantes de todas las lenguas (intuyo) variamos el registro lingüístico según la situación. Yo mismo provengo de una región de Uruguay en la que la aspiración de la s a fin de sílaba es la regla y no la excepción, pero vivo desde hace muchos años en una parte del país en la que se pronuncia diferente, por lo que mi pronunciación cambió… hasta cierto punto. Depende de con quién hable. Y más allá de las generalidades que les he contado en este artículo, este es un tema a explorar variedad por variedad del idioma, porque es muy variable. Por poner un ejemplo rápido, en algunas zonas de Colombia, y aclaro que me encantan los acentos colombianos, que sí, que hay más de uno, se aspira la s en posiciones en las que en mi variedad nunca se aspirarían y yo ni siquiera he logrado comprender el patrón de esa aspiración de la s. Sí, así de variable es la cosa y no, no dificulta la comunicación.
Para terminar el artículo veamos un ejemplo real. Les dejo la transcripción de un audio de Whatsapp que yo mismo le envié a un amigo, y dos versiones en audio. La primera con una pronunciación más lenta y comiéndome menos eses y la segunda es el audio real que envié. Me pareció un buen ejemplo porque hay eses en diferentes posiciones por lo que se pueden escuchar ejemplos de asimilación, aspiración e incluso elisión. Se puede, además, apreciar la velocidad a la que hablamos el español. Sí, es un idioma que se habla muy rápido, aunque en general cuando hablamos con alguien con un menor nivel de competencia lingüística tendemos a hablar más lentamente. Grabé, además, una tercera versión del mismo texto pronunciando todas las eses y decidí no subirlo porque eso sonó rarísimo :).
¿Cuánto va de partido? Están al horno ya, porque… O sea, debe quedar… Debe, debe haber empezado a las diez de la noche ese partido, ¿no? Ehm, tendrían que empatar dos a dos. O sea, ahí clasificarían, por las reglas raras esas. Pero me parece que no les va a dar el tiempo.
*Esta pronunciación es la rioplatense. Por eso pronuncio /ʃa/ en lugar de /ʝa/.
*La pronunciación de la c en parece es tema para otro artículo.
*Estar al horno significa, coloquialmente en Uruguay, estar en problemas.
*Aquí puedes leer más sobre la fonética del Español.

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