No creo que quiera meterme en este lío: el modo subjuntivo
uro que comprendo los problemas que el subjuntivo les ocasiona a quienes aprenden el español. Yo lo estoy intentando aprender en francés, y es tan similar al del español y a la vez tan diferente que parece imposible. Pero a mí me gustan los desafíos. Y, además, todas las lenguas tienen cosas difíciles. Yo hablo inglés, me atrevo a decir, muy bien, porque me desenvuelvo sin problemas en cualquier situación, pero existen los phrasal verbs, que se me hacen incomprensibles. Y la pronunciación de palabras que no conozco, que suele ser enigmática. Mi alemán es bastante bueno, pero sigo teniendo problemas con los casos gramaticales y con el orden de la frase. Y con las palabras largas. Hace unos pocos días descubrí una nueva, que me encantó: Eierschalensollbruchstellenverursacher. Copien, peguen y googleen: se van a reír. En francés me defiendo. No logro avanzar tan rápido como quisiera con mi aprendizaje del idioma porque la pronunciación es muy difícil y está llena de excepciones, y porque, como les decía, el subjuntivo del francés es similar al del español pero al mismo tiempo diferente, y me cuesta mucho asimilar las reglas a la hora de hablar en francés. En fin, todo este palabrerío es para decirles que vamos a introducirnos en el modo subjuntivo del idioma español, que es seguramente una de las cosas más difíciles que tiene el idioma. Los ejemplos que di de las dificultades que tengo con los otros idiomas que hablo tienen un espíritu motivacional: aprendas el idioma que aprendas, algo difícil va a haber, pero nada es imposible de aprender. Entonces, con el modo subjuntivo vamos a ir lentamente: en este artículo veremos, simplemente, para qué lo usamos. ¡Vamos!
Este artículo forma parte de una serie de artículos en los que veremos el condicional y el subjuntivo juntos. Aquí puedes leer el primer artículo de la serie. Dicho esto, vamos a hablar de la fosilización de los errores en la adquisición de lenguas extranjeras. El avance en la competencia lingüística en una lengua extranjera depende de muchos factores: la frecuencia y el método de aprendizaje y uso, la motivación, y un largo etcétera. Los errores acompañan siempre al uso de una lengua, sea extranjera o no: los hablantes nativos de todas las lenguas cometemos errores al utilizar nuestra propia lengua. Y muchos de estos errores que cometemos al adquirir una lengua extranjera se fosilizan. Esto ocurre porque, por ponerlo de alguna manera, nuestro cerebro decide no corregir ese error. Y esto ocurre, en general, porque ese error no impide la comunicación, es decir, el cerebro interpreta que no es necesario corregirlo. Y un tipo de error que tiende a fosilizarse son los errores de transferencia lingüística: en este tipo de error adaptamos una estructura de la lengua que estamos adquiriendo a una estructura para nosotros similar de la o las lenguas que hemos adquirido previamente, porque nos resulta más fácil utilizarla. Si este error no impide la comunicación, y no recibimos retroalimentación que lo corrija, es muy probable que con el tiempo se fosilice. Y tengo ejemplos reales. Conozco a una chica albanesa, con quien hicimos por un tiempo un intercambio lingüístico, que había aprendido español de niña mirando programas de televisión de latinoamérica. Habla un español muy bueno, al punto de que, como estuvo expuesta a muchas variedades del español, incluso conoce modismos que yo no. Es decir, me enseñó español. Pero en general, cuando tenía que usar un verbo en subjuntivo, casi siempre lo usaba en indicativo, porque en la mayoría de los casos el mensaje se entiende. Pero un día le fui nombrando verbos al azar pidiéndole que me diga su forma en presente de subjuntivo y me dijo todas las formas correctas. Es decir, no las utilizaba al hablar porque podía no hacerlo. Y la directora del instituto en el que hice las prácticas docentes del Máster, una holandesa que hablaba un español con apenas rastros de acento extranjero, al conversar sobre su español lo primero que me dijo es que ella lo había adquirido por inmersión, y que como nunca había tenido un aprendizaje formal con el subjuntivo hacía cualquier cosa a pesar de que hace muchos años que hablaba español y residía en países hispanohablantes. Entonces, volvamos un poco para atrás en este párrafo: los errores que no impiden la comunicación y que no reciben retroalimentación tienden a fosilizarse. En ese aspecto los hispanohablantes no somos de ayuda: si entendemos el mensaje, a diferencia de personas de otras culturas, en general no corregimos el error. Y aunque haya muchos errores en una sola oración, si comprendemos el mensaje es probable que demos retroalimentación positiva: ¡Qué bien hablas español! Entonces, si estás aprendiendo español, o cualquier idioma, y tienes intercambio con nativos, aunque a nadie le gusta ser corregido, pide que te corrijan cuando cometas un error. Esto ayudará a que aprendas. Y digo todo esto aquí porque los errores en el uso del modo subjuntivo en español son muy frecuentes y tienden a fosilizarse.
Entonces, ¿qué es el modo subjuntivo?
En español existen tres modos verbales: el indicativo, el subjuntivo y el imperativo. Cada uno cumple una función comunicativa diferente. Mientras que el indicativo se utiliza para hablar de hechos y situaciones que consideramos reales o ciertas, el subjuntivo se emplea cuando nos movemos al terreno de lo hipotético, lo subjetivo, lo deseado o lo incierto. Como modo tiene, por supuesto, sus propios tiempos verbales.
¿Para qué usamos el modo subjuntivo?
Expresar deseos y esperanzas: cuando queremos que algo suceda, pero no podemos afirmar que sucederá, usamos el subjuntivo. Cuando decimos espero que tengas un buen día, ojalá llueva mañana o quiero que vengas a visitarme no estamos describiendo la realidad, sino expresando lo que queremos que suceda.
Expresar dudas o incertidumbre: con verbos como pensar o creer el subjuntivo aparece en las frases negativas: decimos creo que viene, pero no creo que venga. Con este tipo de verbos es como si al creerlo o pensarlo el hecho es real, pero al no creerlo o no pensarlo no lo es. Con verbos que de por sí expresan duda, como el mismo verbo dudar, el subjuntivo aparece en ambas formas: dudo que venga a la fiesta, no dudo que venga a la fiesta.
Expresar emociones: las emociones que nos genera una situación se expresan utilizando el subjuntivo: me alegra que estés aquí, me sorprende que sepas la respuesta.
Dar órdenes o expresar peticiones de forma indirecta: Cuando pedimos o recomendamos algo a alguien de manera indirecta, usamos el subjuntivo: si decimos te recomiendo que estudies más o necesito que me ayudes no estamos afirmando que la persona lo hará, sino expresando nuestro deseo o necesidad de que lo haga.
Expresar propósitos: un uso muy frecuente con para que. Estudio para que me vaya bien. Si bien hacemos algo activamente con un propósito futuro, no podemos estar completamente seguros de que eso sucederá.
Expresar hechos futuros: este uso del subjuntivo se da, por ejemplo, con cuando, tan pronto como, apenas, etc. Llámame cuando llegues. No sabemos exactamente cuándo se concretará el hecho.
Expresar concesión: este uso se da con aunque, a pesar de, por más que, etc. Si lo que se dice es una hipótesis, se usa el subjuntivo. Aunque llueva iremos al parque: no sabemos si lloverá. Aunque llueve iremos al parque: está lloviendo, pero iremos igual.
Expresiones de negación: para muchas expresiones de negación en español se utiliza el subjuntivo. No veo que haya progreso. No hay nadie que sepa la respuesta.
Hablar de situaciones hipotéticas o irreales: cuando expresamos situaciones que no pertenecen a la realidad utilizamos el subjuntivo para expresar la condición, y el condicional para expresar lo que sucedería si la condición se cumple: si tuviera mucho dinero viajaría por el mundo.
Los arriba descritos no son todos los usos del subjuntivo, sino los más frecuentes. La idea de este artículo era, simplemente, que comprendieras la idea de que el modo subjuntivo se refiere, en general, a cosas irreales, hipotéticas o que no dependen directamente de uno mismo. Es decir, esto es una mera introducción. En los próximos artículos veremos la conjugación verbal, diferentes tiempos del modo conjuntivo y sus usos uno a uno. Gracias por la lectura y, si tienes alguna pregunta, me escribes.

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