¡No hay nadie! Pronombres indefinidos: alguien, nadie, algo, nada.
os pronombres indefinidos son utilizados para referirnos a una persona o cosa sin especificar a cuál en particular. En este artículo veremos cuatro pronombres de uso muy frecuente en el idioma: alguien, nadie, algo y nada. Estos últimos pueden dividirse en dos grandes categorías: alguien y nadie para referirse a personas, algo y nada para referirse a cosas. ¡Vamos!
De acuerdo con el Diccionario de la RAE, alguien y nadie son de género gramatical masculino, nada es de género gramatical neutro y nada de género gramatical femenino. Más allá de estas definiciones, estos pronombres son invariables, es decir, no importa el caso, siempre se mantienen iguales. Además, alguien y nadie siempre se refieren a personas, y algo y nadie siempre se refieren a cosas. Veamos su significado y ejemplos de uso.
Alguien: se refiere a una persona indeterminada, a su existencia.
Nadie: implica ninguna persona, es decir, inexistencia.
Algo: se refiere a una cosa indeterminada, a su existencia.
Nada: implica ninguna cosa, es decir, inexistencia.
Funciones Sintácticas.
Estos pronombres pueden cumplir con diferentes funciones en la oración.
Sujeto gramatical:
Alguien ha llamado a la puerta.
Nadie respondió mi mensaje.
Algo ocurrió anoche.
Nada me sorprende ya.
Objeto directo:
Busco a alguien que hable francés.
No conozco a nadie en esta ciudad.
Necesito algo para el dolor de cabeza.
No quiero nada de postre.
Complemento preposicional:
Hablo de alguien que conoces.
No confío en nadie.
Pienso en algo importante.
No me preocupo por nada.
En el caso de alguien y nadie también pueden funcionar como objeto indirecto:
Quiero regalarle mi auto a alguien que lo aprecie.
Necesito contarle este secreto a alguien de confianza.
No le cuento mis secretos a nadie.
No le pediría dinero a nadie en ese grupo.
Como se puede apreciar en los ejemplos, cuando alguien o nadie cumplen la función de objeto directo o indirecto deben ser introducidos por la preposición a, la llamada a personal del idioma español. Por otra parte, cuando cumplen la función de objeto indirecto normalmente aparece el pronombre de objeto indirecto le redundante.
Veo a alguien en la ventana.
No encontré a nadie en casa.
Voy a pedirle ayuda a alguien más experimentado.
No le regalo flores a nadie sin motivo.
Uso y contextos: alguien.
“Alguien” se utiliza para referirse a una persona indeterminada:
¿Hay alguien aquí?
Alguien tiene que hacerse responsable.
Necesito hablar con alguien.
¿Conoces a alguien que sepa reparar computadoras?
Uso y contextos: nadie.
“Nadie” se utiliza para referirse a la ausencia de personas:
Nadie vino a la fiesta.
Nadie sabe la respuesta.
No conozco a nadie en este barrio.
No quiero ver a nadie hoy.
Uso y contextos: algo.
“Algo” se utiliza para referirse a una cosa o asunto indeterminado:
Tengo que decirte algo.
¿Has comido algo hoy?
Hay algo extraño en esa casa.
¿Tienes algo que hacer esta tarde?
Uso y contextos: nada.
“Nada” se utiliza para referirse a la ausencia de cosas o asuntos:
No entiendo nada.
Nada me parece bien.
No quiero nada de ti.
No hay nada en la nevera.
La doble negación.
Una de las particularidades del español que suele confundir a quienes aprenden el idioma es la doble negación. A diferencia de otros idiomas, en español es común y gramaticalmente correcto utilizar dos elementos negativos en la misma oración.
Reglas básicas:
Cuando “nadie” o “nada” van después del verbo, se debe añadir “no” antes del verbo:
No vino nadie.
No quiero nada.
Cuando “nadie” o “nada” van antes del verbo, no se utiliza “no”:
Nadie vino.
Nada me importa.
Ejemplos de doble negación:
No he visto a nadie.
No hay nadie en casa.
No quiero nada más.
No entiendo nada de lo que dices.
Esto no significa que la negación se anule. Al contrario, en español la doble negación es lo gramaticalmente correcto en estos casos y omitir el “no” le quita el sentido a la oración. ¡No lo olvides!
Hemos llegado al final de este artículo. Creo que si bien estos pronombres son de uso relativamente fácil, también son de uso muy frecuente, por lo que es necesario comprenderlos bien para lograr fluidez en el idioma. Más allá, claro, de las dificultades que presentan como la “a” personal, la redundancia en el caso de la función de alguien y nadie como objetos indirectos y la doble negación, este último aspecto creo que el que más dificultades genera a los aprendientes de español dependiendo, por supuesto, de su o sus lenguas de base. Espero que estas líneas te hayan sido de utilidad. Aquí te dejo ejercicios para que practiques el uso de estos pronombres y, si tienes alguna duda, me la dejas en comentarios o me escribes.
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