Tengo muchos libros muy interesantes: muy versus mucho
uy y mucho, ambos intensificadores en español, es decir, palabras que elevan el grado de algo, son una fuente frecuente de dudas entre quienes adquieren el idioma. Y de errores, claro está. En este artículo veremos las diferencias en su uso, y el detalle de los usos de cada uno. Y, al final, un poquito de lenguaje coloquial de mi variedad del idioma español. ¡Vamos!
Usos de muy.
Muy es un adverbio, por lo que es invariable. Se utiliza para intensificar adjetivos, adverbios y participios adjetivados. Siempre va antes de la palabra que intensifica en la frase. Veamos ejemplos.
Uso con adjetivos.
La casa es muy grande.
María está muy cansada.
Los ejercicios son muy difíciles.
Esta película es muy interesante.
El café está muy caliente.
Uso con adverbios: el adverbio muy se utiliza para intensificar otros adverbios. Al igual que en el caso de su uso con adjetivos, siempre se coloca antes del adverbio que intensifica.
Llegó muy tarde a la reunión.
Habla muy despacio para que entendamos.
Vive muy cerca de aquí.
Cocina muy bien.
Trabaja muy eficientemente.
Uso con participios: cuando los participios cumplen la función de adjetivos se intensifican con muy.
El documento está muy bien redactado.
La comida estaba muy sazonada.
Los niños llegaron muy emocionados.
La ventana está muy deteriorada.
Con excepciones, como la de los adjetivos o adverbios que tienen una forma superlativa irregular o la de los que terminan en -mente, esta construcción equivale al agregado del sufijo -ísimo al adjetivo o adverbio.
María está muy cansada = María está cansadísima.
Llegó muy tarde a la reunión = Llegó tardísimo a la reunión.
La comida está muy sazonada = La comida está sazonadísima.
Usos de mucho.
Mucho se utiliza como adverbio, como adjetivo y como pronombre. Cuando se utiliza como adverbio intensifica al verbo y es invariable.
Me gusta mucho el chocolate.
Estudia mucho para el examen.
Viaja mucho por trabajo.
Duerme mucho los fines de semana.
En esta función normalmente se coloca luego del verbo al que intensifica, como se ve en los ejemplos anteriores, aunque por razones de estilo puede ser colocado antes, lo que suena literario.
Mucho me temo que llegará tarde
Mucho agradezco la ayuda de ustedes.
También se utiliza como adverbio con otros adverbios y con adjetivos en grado comparativo.
Esta casa es más grande que la otra. Esta casa es mucho más grande que la otra.
Llegó más tarde de lo esperado. Llegó mucho más tarde de lo esperado.
Es mejor estudiante que su hermano. Es mucho mejor estudiante que su hermano.
Corre más rápido que antes. Corre mucho más rápido que antes.
Mucho como adjetivo: cuando mucho acompaña a un sustantivo, funciona como adjetivo y debe concordar en género y número.
Tengo mucho trabajo (masculino singular).
Hay mucha gente en la plaza (femenino singular).
Compré muchos libros (masculino plural).
Vimos muchas películas (femenino plural).
Mucho como pronombre: cuando mucho sustituye al sustantivo, funciona como pronombre, y coincide en género y número con el sustantivo al que sustituye.
¿Tienes trabajo? Sí, tengo mucho (masculino singular).
¿Hay agua? Sí, hay mucha (femenino singular).
¿Cuántos niños vinieron? Vinieron muchos (masculino plural).
¿Cuántas almendras quieres? Quiero muchas (femenino plural).
Mucho tiene el superlativo absoluto muchísimo, que eleva aún más el grado de lo que modifica. Funciona igual que en los ejemplos, es decir, cuando funciona como adverbio es invariable y cuando funciona como adjetivo o pronombre coincide en género y número con el sustantivo.
Me gusta muchísimo el chocolate.
Esta casa es muchísimo más grande que la otra.
Vimos muchísimas películas.
Con mejor y peor, mayor y menor: cuando utilizamos mucho junto con mejor, peor, mayor o menor, no se utiliza más.
Es mucho mejor estudiante que su hermano.
La tormenta de hoy fue mucho peor que la de ayer.
Ella es mucho mayor que tú.
El problema fue mucho menor de lo que pensamos.
Con sustantivos femeninos que comienzan con a tónica: cuando utilizamos, por ejemplo, el artículo definido junto con uno de estos sustantivos, se utiliza la forma masculina: decimos el agua, el hambre. Cuando utilizamos mucho con estos sustantivos no se utiliza la forma masculina: decimos mucha agua y mucha hambre, no mucho agua o mucho hambre. Hago esta aclaración porque es relativamente común escuchar incluso a hablantes nativos del español utilizando la forma masculina en estos casos.
Un poco de lenguaje coloquial.
Yo soy uruguayo, así que hablo la variedad rioplatense del idioma español. Por estos lares, aunque este es un modismo que he visto en hablantes nativos de otros países también, es muy común sustituir muy y, en algunos casos mucho con la partícula re. Esto es lenguaje estrictamente coloquial pero decidí incluirlo en este artículo porque es algo extremadamente frecuente en mi variedad del idioma y que además, como decía antes, se puede ver también en otras. Veamos ejemplos.
La casa es muy grande = La casa es re grande.
Llegó muy tarde a la reunión = Llegó re tarde a la reunión.
El documento está muy bien redactado = El documento está re bien redactado.
En el caso de mucho a veces es sustituido por re en su función adverbial, cuando intensifica verbos, y más comúnmente cuando se trata de verbos afectivos, y en este caso la partícula re cambia de posición para ir antes del verbo.
Me gusta mucho el chocolate = Me re gusta el chocolate.
Me duele mucho la espalda = Me re duele la espalda.
Quería documentar este uso de la partícula re porque, si bien es lenguaje estrictamente coloquial y mi consejo es que, como aprendiente del español, así lo consideres, en mi variedad de la lengua es extremadamente frecuente, al punto de que más allá de que sea lenguaje informal en nuestros países se utiliza aún en situaciones formales como por ejemplo una entrevista de trabajo. Es decir, si visitas esta parte del mundo o hablas con hablantes nativos uruguayos o argentinos vas a escuchar el uso de re.
Llegamos al final de este artículo. Solo me queda agregar que, con fines explicativos, he tratado a muy y a mucho como dos palabras diferentes en este artículo, pero en realidad son la misma palabra: muy es la forma apocopada de mucho en ciertas posiciones. Espero que estas líneas te hayan sido útiles, aquí te dejo ejercicios para practicar este tema y, como siempre, ¡gracias por leer!

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