La letra ñ: historia y presente del idioma español
a primera vez que visité Berlín yo no sabía hablar alemán. Y como yo soy una persona bastante despreocupada, es decir, llego a un lugar y resuelvo sobre la marcha, no tomé en cuenta algo que me iba a pasar nada más al salir del aeropuerto y darle la dirección del hostel al que íbamos al taxista. La letra ß. Porque el hostel queda sobre la Christinenstraße, la calle Christine. Además de que Christinenstraße es de por sí una palabra relativamente larga para un hispanohablante, relativamente porque hay palabras en alemán como Eierschalensollbruchtellenverursacher que, sin ninguna ß de por medio la superan ampliamente, la mera presencia de ese símbolo, ß, hizo que esa palabra pareciera impronunciable para mí. Pero ese símbolo, que para un hispanohablante parece una b, o más precisamente una beta del griego, no es más que el resultado histórico de la fusión de dos letras s. Y su sonido es muy similar al de la pronunciación de la s en Hispanoamérica. ¿Por qué cuento todo esto? Porque en español tenemos una letra que me podría haber causado lo mismo si yo no hablara español y me enfrentara a una palabra del idioma que la contuviera: la letra ñ. En este artículo veremos su presente, su historia y algo bastante práctico: cómo escribirla en teclados. ¡Vamos!
La letra ñ.
La ñ es la decimoquinta letra del alfabeto español. Representa un sonido consonántico nasal palatal sonoro, representado en el Alfabeto Fonético Internacional con el símbolo /ɲ/. Por si tienes interés aquí puedes leer más sobre conceptos de fonética, <nerd mode> algo que para mí es muy interesante </nerd mode> y aquí sobre la pronunciación del español en particular. Sonido consonántico palatal sonoro significa que colocamos la parte media y posterior de la lengua sobre el paladar y dejamos que el aire salga por la nariz mientras nuestras cuerdas vocales vibran. Creo que la palabra más internacional que puedo citar para poner un ejemplo es gnocchi. Ñoquis, de hecho, les decimos en español, por herencia del italiano. La ñ suena como la combinación de la g y la n en esa palabra. Pero escuchemos audios:
Año.
Niño
Y escuchemos la diferencia entre la ñ y la n:
Peña.
Pena.
Un poco de historia.
La “rayita” que aparece arriba de la n en la ñ, denominada por el Diccionario de la RAE como tilde o virgulilla tiene un origen interesante. Los escribas medievales, que escribían sobre pergaminos de piel de animales, ahorraban pergamino, tinta y, probablemente, tiempo de trabajo, colocando una pequeña marca arriba de palabras que tenían letras duplicadas, como en el caso de anno, que se convirtió en año.
Un ejemplo interesante de cómo evolucionaron este sonido y esta forma de escribir esas palabras aparece en la palabra italiana donna y la española doña. Ambas vienen del latín domina, que evolucionó a domna en latín mismo, y mientras que en italiano esta palabra evolucionó adoptando un grupo nn, el español terminó desarrollando el sonido /ɲ/ representado por la ñ. De hecho el italiano tendió a conservar los grupos nn que en español se convirtieron en ñ: annus se convirtió en anno en italiano, y en año en español. En latín domina significaba dueña de casa, ama de casa. En español doña es, o era, un tratamiento de respeto. Y digo o era porque esto depende de las variedades del idioma. En la mía en particular, actualmente, la palabra doña se utiliza, normalmente, para referirse a una mujer añosa. En italiano, en cambio, la palabra donna, según lo que entiendo porque no hablo italiano, significa mujer a secas.
En definitiva, durante el reinado de Alfonso X el Sabio, mediante la Escuela de Traductores de Toledo, se “oficializó” el uso de la ñ en la escritura del español. Pero la ñ tendría otro accidente siglos después.
A finales de los años 80, mientras la Comunidad Europea avanzaba hacia una mayor integración económica, la estandarización era la consigna del momento. Agilizar el comercio significaba, entre otras cosas, armonizar las especificaciones técnicas, incluyendo las de los equipos electrónicos de consumo. España tenía una ley que exigía que los ordenadores y máquinas de escribir vendidos en el país incluyeran todos los caracteres del sistema de escritura español, lo que significaba que la ñ tenía que estar en todos los teclados. En 1991, un informe de la Comunidad Europea argumentó que esta ley era una barrera proteccionista al comercio, incompatible con los principios del libre mercado. La implicación estaba clara: el requisito de la ñ podría tener que desaparecer. La reacción en el mundo hispanohablante fue rápida y furiosa.
Gabriel García Márquez, el novelista colombiano Premio Nobel, fue característicamente directo. Calificó la ñ de “no una antigualla arqueológica, sino un salto cultural de una lengua romance que se adelantó a las otras expresando con una sola letra un sonido que otras lenguas todavía necesitan dos letras para expresar”. La poeta y compositora argentina María Elena Walsh, adorada autora de canciones infantiles, también salió a defenderla: “La ñ es el pueblo.”
España contraatacó. En 1993, el gobierno aprobó una ley que hacía obligatoria la ñ en los teclados, invocando con éxito el artículo 151 del Tratado de Maastricht, que permite excepciones a las normas del mercado libre por razones de protección cultural. Europa parpadeó primero. Y la ñ sobrevivió.
Cómo escribir la ñ.
Windows: alt + 164 (ñ), alt + 165 (Ñ).
Mac: option + n, luego n.
Celulares: mantener presionada la n y elegir la ñ entre las opciones.
Si no logras por ningún método escribir una ñ puedes escribir ni (anio en lugar de año), algo que será entendido, o simplemente una n en lugar de la ñ, algo que también entenderemos. Pero serás blanco de memes si escribes ano en lugar de año :).
La parte cultural.
Lo cultural es la razón por la cual yo empecé este artículo hablando de una letra que existe en el idioma alemán y no en el mío para introducir una letra que existe en el mío. Estoy bastante seguro de que lo he mencionado en varios artículos: cuando uno aprende un nuevo idioma aprende, además, una nueva cultura. La fonética, la pragmática, las costumbres, etc., forman parte de aprender una nueva lengua. Yo aprendo 3 lenguas extranjeras: en ningún caso adquirí conocimientos usando como ejemplo comer tortas fritas cuando llueve, algo muy frecuente en mi cultura. Y eso, para mí, es lo interesante. Exponernos a conocer cosas nuevas. Y esta letra en particular en español no es una letra: es identidad cultural. Por eso está en el nombre del idioma, y por eso es una seña de identificación del idioma para las personas que no lo hablan. Español. ¡Gracias por leer!

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