No me dejes solo en esto: el imperativo negativo en español
ontinuamos con el modo imperativo en español. El modo imperativo es ese modo verbal, que existe de alguna u otra forma en todos los idiomas del mundo, que utilizamos para dar órdenes, hacer peticiones, dar consejos, etc. Es decir, es un modo verbal que utilizamos para transmitir nuestra intención de que el interlocutor o los interlocutores ejecuten una acción. Sin embargo, también podemos tener la intención contraria: que nuestros interlocutores no ejecuten una acción. En esos casos es cuando utilizamos el imperativo negativo. En este artículo veremos su gramática, ejemplos de uso, uso con pronombres y mucho más. ¡Vamos!
Conjugación.
La conjugación del imperativo negativo coincide en todos los casos con la del presente de subjuntivo, y esto es una buena noticia: aprendiendo un tiempo verbal aprendes la conjugación de dos. Como regla general, para los verbos regulares, tomamos la primera persona del presente de indicativo, le quitamos la -o y le agregamos las terminaciones del presente de subjuntivo, que son terminaciones que comienzan con -e para los verbos del primer grupo (-ar) y que comienzan con -a para los verbos del segundo y tercer grupo (-er e -ir). Por supuesto, existen verbos irregulares: aquí puedes leer más sobre la conjugación del presente de conjuntivo. En ese artículo encontrarás una lista exhaustiva de las irregularidades. Todas las irregularidades que se dan en el presente de subjuntivo se mantienen en el imperativo negativo. Veamos ejemplos de conjugación regular.
Hablar: yo hablo. No hables (tú), no hable (usted), no hablemos (nosotros/as), no habléis (vosotros/as), no hablen (ustedes).
Comer: yo como. No comas (tú), no coma (usted), no comamos (nosotros/as), no comáis (vosotros/as), no coman (ustedes).
Vivir: yo vivo. No vivas (tú), no viva (usted), no vivamos (nosotros/as), no viváis (vosotros/as), no vivan (ustedes).
Como se puede ver, las terminaciones para el segundo y tercer grupo son las mismas, y la única diferencia entre estas y las del primer grupo es la del cambio de la a por la e.
Verbos irregulares de uso frecuente.
Si bien todas las irregularidades coinciden con las del presente de subjuntivo, te dejo una pequeña lista de verbos irregulares de uso frecuente y su conjugación.
Ser: no seas (tú), no sea (usted), no seamos (nosotros/as), no seáis (vosotros/as), no sean (ustedes).
Ir: no vayas (tú), no vaya (usted), no vayamos (nosotros/as), no vayáis (vosotros/as), no vayan (ustedes).
Hacer: no hagas (tú), no haga (usted), no hagamos (nosotros/as), no hagáis (vosotros/as), no hagan (ustedes).
Decir: no digas (tú), no diga (usted), no digamos (nosotros/as), no digáis (vosotros/as), no digan (ustedes).
Tener: no tengas (tú), no tenga (usted), no tengamos (nosotros/as), no tengáis (vosotros/as), no tengan (ustedes).
Poner: no pongas (tú), no ponga (usted), no pongamos (nosotros/as), no pongáis (vosotros/as), no pongan (ustedes).
Salir: no salgas (tú), no salga (usted), no salgamos (nosotros/as), no salgáis (vosotros/as), no salgan (ustedes).
Venir: no vengas (tú), no venga (usted), no vengamos (nosotros/as), no vengáis (vosotros/as), no vengan (ustedes).
Dar: no des (tú), no dé (usted), no demos (nosotros/as), no deis (vosotros/as), no den (ustedes).
Saber: no sepas (tú), no sepa (usted), no sepamos (nosotros/as), no sepáis (vosotros/as), no sepan (ustedes).
Estar: no estés (tú), no esté (usted), no estemos (nosotros/as), no estéis (vosotros/as), no estén (ustedes).
Estructura gramatical.
La estructura más básica es No + Verbo + Complementos.
¡No mires!
¡No hables!
El adverbio no siempre debe preceder al verbo, es decir, no podemos colocar complementos entre este y el verbo. Lo único que se puede colocar entre no y el verbo son los pronombres reflexivos y de objeto, algo que veremos más adelante. Veamos más ejemplos.
No cierres la ventana.
No digas mentiras.
Se puede también explicitar el sujeto, por razones de énfasis, y este puede ir antes o después del núcleo de no + verbo.
Tú no hables.
No vengáis vosotros.
Uso con pronombres.
Cuando utilizamos pronombres reflexivos, de objeto directo o de objeto indirecto con esta construcción los colocamos entre el no y el verbo conjugado. El orden de los pronombres, cuando usamos más de uno, es no + pronombre reflexivo + pronombre de objeto directo + verbo conjugado o no + pronombre de objeto indirecto + pronombre de objeto directo + verbo conjugado. Veamos ejemplos.
Con un verbo reflexivo (lavarse) y un objeto directo (las manos):
No te laves las manos.
No te las laves.
Con un objeto indirecto (yo) y un objeto directo (el libro):
No me des el libro.
No me lo des.
Aquí puedes leer más sobre los verbos reflexivos y aquí sobre objetos directos e indirectos. Igualmente, recuerda: cuando los pronombres de objeto directo e indirecto van juntos, los pronombres de objeto directo le y les se convierten en se.
No le des el libro a María.
No se lo des.
Usos.
El imperativo negativo se usa para intentar evitar que el o los interlocutores ejecuten una acción. Esto puede significar una prohibición, un consejo, evitar que alguien cometa un error o haga algo peligroso, etc. En el artículo en el que vimos el imperativo positivo vimos que en general los hispanohablantes, sobre todo al hablar con desconocidos o en situaciones formales, tendemos a evitar utilizar directamente el imperativo positivo y elegimos alternativas corteses. En el caso del imperativo negativo, desde el punto de vista pragmático, se utiliza de forma mucho más directa. Esto es así porque cuando hacemos una petición, por ejemplo, al utilizar una forma de cortesía damos más libertad al interlocutor de decidir si la cumple o no: ¿podrías cerrar la ventana? es mucho más indirecto que ¡cierra la ventana! En el caso del imperativo negativo queremos evitar que una acción ocurra, por lo que en general lo utilizamos en situaciones que requieren una transmisión mucho más directa del mensaje, ya que por lo general no pretendemos transmitir esa libertad que sí buscamos transmitir, por cortesía, cuando utilizamos el imperativo positivo.
Un error frecuente.
Yo he dicho en muchos artículos que los hispanohablantes somos muy tolerantes con los errores, sobre todo cuando quien comete el error es alguien que está adquiriendo el español como lengua extranjera, y que si comprendemos el mensaje, por más que esté lleno de errores, nuestra retroalimentación más probable es ¡qué bien que hablas español! Dicho esto, también hay que decir que hay errores que no dificultan la comunicación, y errores que sí. Y un error que puede ocurrir con el uso del imperativo sí que puede dificultar la comunicación. En el imperativo positivo la conjugación regular de la segunda persona del singular coincide con la tercera persona del singular del presente de indicativo. Así, decimos, por ejemplo, ella habla rápido, en presente de indicativo, y habla rápido (tú) en imperativo. Si al utilizar el imperativo negativo mantenemos esta regla en lugar de utilizar la conjugación del presente de subjuntivo diríamos no habla rápido, lo que es una afirmación en presente de indicativo. Esto sí puede llevar a confusión.
Llegamos al final de este artículo. Espero que te haya sido útil. Si tienes dudas eres libre de escribirme o dejar un comentario. Aquí te dejo ejercicios para practicar este tema. ¡Gracias por la lectura!

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